La alegría no existe, la felicidad tampoco. A lo sumo cruzará por nuestras vidas como una ráfaga de viento, como vieja cruzando mal la calle. Pero no hay un lapso al que podamos llamar alegre, siempre hay un momento de vacilación, un momento de mierda. El boludeo no entiende de felicidades, no entiende de alegrías, solo sabe que Jick Magger fue a la cancha, y consiguió lo que quería.
sábado, 3 de julio de 2010
Abrazo de gol
La alegría no existe, la felicidad tampoco. A lo sumo cruzará por nuestras vidas como una ráfaga de viento, como vieja cruzando mal la calle. Pero no hay un lapso al que podamos llamar alegre, siempre hay un momento de vacilación, un momento de mierda. El boludeo no entiende de felicidades, no entiende de alegrías, solo sabe que Jick Magger fue a la cancha, y consiguió lo que quería.
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